• Recital 8. Cuarteto Attacca
Amy Schroeder violín
Domenic Salerni violín
Nathan Schram viola
Andrew Yee violonchelo
PROGRAMA
PARTE I
Louis Couperin (1626-1661)
Preludio sin medida (arr. Gabe Kahane)
Michael Ippolito (1985)
Smoke Rings
Radiohead
Pyramid Song (arr. Amy Schroeder)
Caroline Shaw (1982)
Partita para 8 voces: Sarabanda (arr. Andrew Yee)
Shye Ben Tzur, Jonny Greenwood y Rajasthan Express
Junun (arr. Nathan Schram)
John Adams (1947)
Iron Jig
PARTE II
Ludwig van Beethoven (1770-1827)
Cuarteto de cuerda n.º 12 en mi bemol mayor, op. 127
La temporada 2026-27 del ciclo de Recitales y Música de Cámara del Centro Cultural Miguel Delibes se despide con el debut de uno de los grupos de cámara más audaces de nuestro tiempo: el Cuarteto Attacca. Formado en la Juilliard School de Nueva York y ganador de dos premios Grammy —por sus grabaciones de Orange y Evergreen, de Caroline Shaw—, el conjunto estadounidense ha revolucionado el concepto mismo de recital de cuarteto al hacer convivir en sus programas épocas y estilos que rara vez comparten escenario. La primera parte propone un recorrido vertiginoso que comienza en el clave francés y Louis Couperin, atraviesa la creación actual de Ippolito y Shaw, se adentra en el rock de culto de Radiohead y en el hipnótico Junun —encuentro entre Shye Ben Tzur, Jonny Greenwood y los músicos del Rajasthan Express— y culmina con la energía rítmica de Iron Jig de John Adams, estrenada mundialmente por el propio Cuarteto Attacca en la última edición del Ojai Music Festival (California, junio de 2026). Tras el intermedio, el programa cambia de escala sin abandonar el riesgo: el Cuarteto en mi bemol mayor, op. 127 de Beethoven, primero de sus cinco visionarios cuartetos finales. Encargado por el príncipe ruso Nikolái Galitzin y terminado en 1825, supuso el regreso del compositor al género tras más de una década. La incomprensión que acompañó sus primeras interpretaciones recuerda que también la música que hoy consideramos clásica fue alguna vez radicalmente nueva. En manos del Attacca, este cuarteto no representa un regreso a terreno conocido, sino la culminación natural de un programa construido sobre la sorpresa y un colofón sublime para toda una temporada llena de audacias.
