Trío Arbós

Recital 7. Trío Arbós

Recitales y Música de Cámara

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- Sala de Cámara
20 / 15 € Abonados OSCyL y Colectivos

• TRÍO ARBÓS
Ferdinando Trematore violín
José Miguel Gómez violonchelo
Juan Carlos Garvayo piano

CDNM INAEM


PROGRAMA

PARTE I

György Kurtág (1926)
Varga Bálint Ligaturája [La ligadura de Bálint Varga]

Ludwig van Beethoven (1770-1827)
Trío con piano n.º 5 en re mayor, op. 70 n.º 1, «Fantasma»

PARTE II

Jesús Torres (1965)
Spes

Johannes Brahms (1833-1897)
Trío con piano n.º 1 en si mayor, op. 8 (1853-1854, rev. 1889)


La nueva coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical en esta temporada está protagonizada por una de las formaciones de referencia del panorama camerístico español: el Trío Arbós. Fundado en Madrid en 1996 y bautizado en honor del director y violinista Enrique Fernández Arbós, el conjunto —Premio Nacional de Música 2013— celebra sus treinta años de trayectoria como grupo residente del CNDM, una residencia que pone de manifiesto la amplitud de una carrera abierta a géneros y formatos muy diversos. La audacia programática es una de sus señas de identidad, con un catálogo de decenas de estrenos absolutos que conviven, en sus conciertos, con las cumbres del repertorio para trío con piano. El programa integra dos miniaturas contemporáneas —el aforístico homenaje de Kurtág al editor húngaro Bálint András Varga dentro de su serie Signes, jeux et messages; y Spes, del compositor zaragozano Jesús Torres, escrita entre los encargos que el Trío Arbós realizó a diversos compositores durante los meses de confinamiento de la pandemia de la COVID-19 y fueron estrenados por streaming en mayo de 2020— que abren la puerta a dos monumentos del género. El Trío «Fantasma» de Beethoven debe su sobrenombre a la atmósfera inquietante de su movimiento lento, que Czerny relacionó con la aparición del espectro en Hamlet. Cierra el concierto la audacia de un Brahms de apenas veinte años: su Trío n.º 1, op. 8, primera obra de cámara que publicó, está dotada de una ambición melódica insólita en un debutante; el compositor la revisó concienzudamente en 1889, más de tres décadas después, sin renunciar al ímpetu juvenil que la recorre de principio a fin.