Rafael Aguirre

Recital 5. Rafael Aguirre

Recitales y Música de Cámara

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- Sala de Cámara
20 / 15 € Abonados OSCyL y Colectivos

• Rafael Aguirre guitarra


PROGRAMA

Parte I

Mauro Giuliani (1781-1829)
Grande ouverture, op. 61

Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Partita para violín n.º 2 en re menor, BWV 1004: Chacona

Felix Mendelssohn (1809-1847)
Barcarola veneciana

Tomás Múgica (1883-1963)
Danza

Agustín Barrios Mangoré (1885-1944)
La catedral

Parte II

Fryderyk Chopin (1810-1849)
Preludio en re bemol mayor, op. 28 n.º 15, «Gota de lluvia»

Paco de Lucía (1947-2014)
Reflejo de luna (granaína)

Paco de Lucía
Guajiras de Lucía

Luiz Bonfá (1922-2001)
Passeio no Rio

Pedro Elías Gutiérrez (1870-1954)
Alma llanera

Agustín Lara (1897-1970)
Granada

 


Considerado uno de los guitarristas más brillantes de su generación, el malagueño Rafael Aguirre llega al ciclo de Recitales y Música de Cámara con una trayectoria avalada por el primer premio en el Concurso Internacional de Guitarra Francisco Tárrega, una prenominación a los Grammy Latinos, su nombramiento como Associate de la Royal Academy of Music de Londres y un estrecho vínculo con la OSCyL, con la que protagonizó la primera grabación mundial de Fulgores, de Lorenzo Palomo, junto a la violinista Ana María Valderrama y bajo la dirección de Jesús López Cobos. Para este quinto recital, Aguirre propone un programa que es, en sí mismo, una declaración de audacia: la de borrar fronteras entre lo clásico y lo popular y reivindicar la guitarra como instrumento universal, capaz de adecuarse a todos los repertorios. Con su disco Transcriptions —que llevó a las seis cuerdas música de teclado de Bach, Scarlatti, Mendelssohn y Gershwin—, ya demostró que la transcripción ocupa un lugar central en su identidad artística. La primera parte recorre la tradición: la Grande ouverture de Giuliani, el virtuoso italiano que conquistó la Viena de Beethoven; la monumental Chacona de Bach, una de las cumbres del repertorio para violín que la guitarra hizo suya desde los tiempos de Andrés Segovia; la Danza vasca del tolosano Tomás Múgica o La catedral del paraguayo Agustín Barrios, inspirada por la escucha de la música de Bach en la catedral de Montevideo, cerca de la cual residió durante un tiempo. La segunda parte emprende un viaje de ida y vuelta entre Europa y América: del Chopin más evocador al flamenco de Paco de Lucía, cuyas granaínas y guajiras trasladan a la sala de concierto el genio revolucionario de la guitarra flamenca, pasando por la bossa nova de Luiz Bonfá, el himno venezolano Alma llanera y el canto que el mexicano Agustín Lara hace a la ciudad de Granada.